Alternativas o complementarias dentro del sistema

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Hola

Yo empecé con 16 años a tener los primeros brotes de artritis, así que al ataque: antiinflamatorios AINES, cortisonas, moduladores y por fin los biológicos a los cuales me negué ya que di positivo en la prueba de la tuberculina y tenía que estar un año con tratamiento para la tuberculosis y después empezar con los biológicos anti TNF.

Bueno, después de varios años, a los 19 tuve una crisis muy fuerte. Por aquel entonces tenía afectados codos, caderas, coxis, sacro ilíacas, toda la columna, cervicales, muñecas, manos, tobillos y el esternón. La reumatóloga le dijo a mis padres que tal como avanzaba de rápido que fuera preparando la silla de ruedas.
Bueno, y todo lo que me estaban metiendo en mi cuerpo ¿para qué servía? Además le preguntaba a las personas en la consulta y estaban casi todos igual.

Empecé a indagar por mi cuenta. Pensé “Si esto es una enfermedad autoinmune, en la que nuestras defensas nos atacan a nosotros mismos, pues tendremos que modificarlas” ¿Cómo? yo estudiaba programación, así que me dije “Las células siguen un programa. Si este programa no funciona correctamente porque está alterado tendré que repararlo. Para eso, lo primero que tengo que hacer es meter datos correctos y volver a dar carga eléctrica a esas células que ya que habían perdido su carga eléctrica y magnética”.

Y así lo hice: vitaminas, aminoácidos, compuestos azufrados, minerales, agua limpia, ozonoterapia, radiofrecuencia INDIBA y todo esto supervisado por un médico. Eso sí, un médico que se rebeló contra el sistema y los protocolos impuestos.

Por fin ahora tengo 47 años y desde hace unos 7 mi cuerpo cambió; desde hace 3 no tengo síntomas de artritis, verificado todo por la reumatóloga que me ve cada 6 meses y fue la misma que me dijo "que preparara la silla". La puse al corriente de todo, al igual que a mi médico de cabecera.

Sé que no existe la píldora mágica ni la terapia mágica, pero hoy día utilizo el ozono cada 15 días, mi dieta, y ejercicio, y aquí estoy. Con los tratamientos convencionales tuve hemorragias, concretamente con indometacina tuve llagas en la boca y esófago, lo cual no me permitía ni comer, diarreas, colon irritable, bajadas bestiales de defensas y fatiga crónica. Hoy en día estoy bien, tengo limitación de movilidad en manos, muñecas, pies y tobillos, un 44% según baremo del sistema. Eso sí, revisable por si mejoro o empeoro.

Y yo me pregunto, ¿quién les hace un baremo a los medicamentos que mes tras mes nos meten en el cuerpo, que algunos se retiraron por causar daños cardíacos y matar a personas, o como a mí que me dejaban sin defensas y al final me enteré que lo me daban era una quimio oral?

¿Por qué no utilizan estas medicinas alternativas o complementarias las cuales ya utilizan los médicos en sus consultas privadas y que están más que avaladas? Su coste sería muy inferior además a los millones que se gastan en pastillas que no hacen nada y además nos causan otros daños. Respondedme, por favor. Yo ya lo sé, pero quiero saber si no soy el único que se ha dado cuenta. Y repito no hablo de terapias mágicas y saca cuartos que aplica cualquier terapeuta de cursos de fin de semana, si no de medicinas alternativas aplicadas por médicos con carrera. Un fuerte abrazo.

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