La discapacidad como handicap a la hora de encontrar trabajo
Me diagnosticaron Artritis Idiopática Juvenil cuando tenía 5 años, hoy tengo 28.
Tras una infancia difícil, de días y días en la cama sin poder moverme con fiebre e inflamaciones, faltando al colegio, entre hospitales y curanderos y, en definitiva, perdiendo mi niñez, la enfermedad pudo conmigo y a los diez años comencé a usar silla de ruedas. Un duro golpe para todos, sobretodo para mis padres y familiares ya que yo a esa edad aún no era muy consciente del problema. Apareció la incertidumbre, no sabíamos cómo irían las cosas, si volvería a andar o no y había que esperar a que terminara el crecimiento pues a esa edad no podían operarme para ponerme prótesis.
A los quince años me reconocieron la discapacidad. Mientras tanto seguía en el colegio, reconociendo el esfuerzo de mis padres al llevarme diariamente en la silla de ruedas, incluso en días de lluvia. Tenía que seguir estudiando para prepararme para selectividad que años más tarde llegaría.
Hice selectividad a los dieciocho años (por suerte y esfuerzo no perdí ningún año en el colegio) y comencé la Universidad estudiando la Licenciatura de Derecho y la Diplomatura de Empresariales (doble titulación).
En segundo de carrera, cuando tenía 20 años, llegarían las primeras operaciones: prótesis de ambas caderas. Todo fue un éxito y tras varios meses de una dura rehabilitación comencé a caminar. Unos años después, se me empezaron a resentir las rodillas. El volver a caminar había pasado factura. Volví a la silla de ruedas hasta que me operaran éstas.
Termino la Licenciatura de Derecho y Empresariales, entre otros cursos, Máster y prácticas en empresas.
El año pasado me operaron de prótesis de ambas rodillas y, de nuevo, tras una dura rehabilitación, vuelvo a caminar (con veintisiete años) e incluso conduzco mi propio coche (algo impensable años atrás).
A la vez, durante el año pasado tuvo lugar mi última experiencia práctica en una empresa multinacional de gran renombre y que lucha públicamente por la inserción laboral de personas con discapacidad.
Todo parece ir bien, se dan buenas expectativas y valoran tu trabajo y esfuerzo durante el año.
El último día de beca se despiden de mi diciendo que es un "hasta luego" pero, a día de hoy, la realidad es que sigo esperando.
Entonces me pregunto: las empresas que dicen luchar por la inserción laboral de personas con discapacidad, ¿realmente lo hacen o simplemente "venden humos"?; si una empresa con tanto renombre no contrata a personas con discapacidad para que cubra el 2% de su plantilla, ¿cuál otra lo hará?
Recuerdo que hace unos años, una orientadora laboral de una fundación pública estatal me dijo que las ofertas de trabajo para personas con discapacidad no se adecuaban a mi perfil porque era demasiado cualificado!!! Sí sí, lo que leen. Imagínense como me quedé... ¿hubiera sido mejor que no estudiara por padecer discapacidad física?
Entiendo que actualmente la situación laboral está muy difícil para todos pero pienso que las personas con alguna discapacidad tenemos más problemas y handicaps que el resto a la hora de encontrar trabajo, sinceramente pienso que estamos infravalorados.
Evidentemente, alguien con mis circunstancias y limitaciones no podría trabajar, por ejemplo, como mozo de almacén... La clave está en adecuar un perfil a un puesto, sin tener en cuenta la discapacidad.
Las empresas no cumplen con el 2% de personas con discapacidad en la plantilla de trabajadores que establece la Ley LISMI (Ley de Integración Social del Minusválido) a pesar de los beneficios que ello conlleva.
...Y aún así, continúo con la esperanza de que alguien algún día me dará una oportunidad :)


